Es amentable que se antepongan motivos comerciales y otros intereses a problemas como la desaparición de especies porque´aunque pueda haber otras parecidas en otros sitios la biodiversidad es uno de los mayores tesoros que tenemos en nuestro planeta.
Diez especies de elasmobranquios están en alerta roja en el Mediterráneo, donde apenas pervive el 1% de sus poblaciones originales, una cifra "crítica" que hace que esta decena de tiburones y rayas "se jueguen" su supervivencia en que los países del Convenio de Barcelona, reunidos hoy en París, las protejan.
La conservación del Mediterráneo se debate hoy y mañana en la capital francesa, donde los 21 países mediterráneos más la Unión Europea celebran su 17 reunión bianual para alcanzar acuerdos encaminados a la protección de los ecosistemas marinos y la gestión costera en el "Mare Nostrum" en el marco del Convenio de Barcelona.
Uno de los puntos principales del orden del día de la reunión es el paso de diez especies de tiburones y rayas del Anexo III al II del Convenio "lo que significaría que su pesca quedaría estrictamente prohibida", explica en una entrevista con EFEverde Allison Perry, científica marina de Oceana Europa, una de las organizaciones que impulsa esta propuesta.
Se trata del cazón, el marrajo sardinero, el cailón, dos tipos de rayas, dos de pez guitarra y tres de tiburón martillo que actualmente se encuentran en el Anexo III del Convenio, lo que supone, simplemente, "que la explotación comercial de estas especies debe estar regulada".
Esta ausencia de una determinada protección ha provocado "un declive dramático de estas especies en el Mediterráneo, hasta el punto de que el marrajo, el cailón o las rayas han desaparecido completamente en zonas donde solían ser comunes", sostiene Perry.
"La información científica disponible nos dice que estas especies están sufriendo serios problemas debido a la sobrepesca, la degradación de su hábitat y la contaminación; si los países siguen autorizando su pesca manteniéndolas en el Anexo II estamos condenándolas a la desaparición", apunta la científica.
La propuesta para elevar su protección lleva debatiéndose en las reuniones de los países que integran el Convenio desde el año 2009 y tiene su principal escollo en la Unión Europea (UE), que reiteradamente ha acudido a los encuentros preparatorios alegando que "aún no había habido tiempo de mantener el debate interno necesario para adoptar una postura común, y trasladarla a sus miembros".
La posición de la Comisión Europea "bloquea" la adopción de este y cualquier otro acuerdo, en tanto que la suma de votos de todos los países mediterráneos incluidos o aspirantes a formar parte de la Unión más la propia UE logra mayoría en el Plenario.
En la reunión preparatoria del cónclave bianual que arranca hoy en París, todos los países excepto los de la UE mostraron su disposición a dar a esta decena de tiburones y rayas una estricta protección, que siguió frenando la UE.
Diez especies de elasmobranquios están en alerta roja en el Mediterráneo, donde apenas pervive el 1% de sus poblaciones originales, una cifra "crítica" que hace que esta decena de tiburones y rayas "se jueguen" su supervivencia en que los países del Convenio de Barcelona, reunidos hoy en París, las protejan.La conservación del Mediterráneo se debate hoy y mañana en la capital francesa, donde los 21 países mediterráneos más la Unión Europea celebran su 17 reunión bianual para alcanzar acuerdos encaminados a la protección de los ecosistemas marinos y la gestión costera en el "Mare Nostrum" en el marco del Convenio de Barcelona.
Uno de los puntos principales del orden del día de la reunión es el paso de diez especies de tiburones y rayas del Anexo III al II del Convenio "lo que significaría que su pesca quedaría estrictamente prohibida", explica en una entrevista con EFEverde Allison Perry, científica marina de Oceana Europa, una de las organizaciones que impulsa esta propuesta.
Se trata del cazón, el marrajo sardinero, el cailón, dos tipos de rayas, dos de pez guitarra y tres de tiburón martillo que actualmente se encuentran en el Anexo III del Convenio, lo que supone, simplemente, "que la explotación comercial de estas especies debe estar regulada".
Esta ausencia de una determinada protección ha provocado "un declive dramático de estas especies en el Mediterráneo, hasta el punto de que el marrajo, el cailón o las rayas han desaparecido completamente en zonas donde solían ser comunes", sostiene Perry.
"La información científica disponible nos dice que estas especies están sufriendo serios problemas debido a la sobrepesca, la degradación de su hábitat y la contaminación; si los países siguen autorizando su pesca manteniéndolas en el Anexo II estamos condenándolas a la desaparición", apunta la científica.
La propuesta para elevar su protección lleva debatiéndose en las reuniones de los países que integran el Convenio desde el año 2009 y tiene su principal escollo en la Unión Europea (UE), que reiteradamente ha acudido a los encuentros preparatorios alegando que "aún no había habido tiempo de mantener el debate interno necesario para adoptar una postura común, y trasladarla a sus miembros".
La posición de la Comisión Europea "bloquea" la adopción de este y cualquier otro acuerdo, en tanto que la suma de votos de todos los países mediterráneos incluidos o aspirantes a formar parte de la Unión más la propia UE logra mayoría en el Plenario.
En la reunión preparatoria del cónclave bianual que arranca hoy en París, todos los países excepto los de la UE mostraron su disposición a dar a esta decena de tiburones y rayas una estricta protección, que siguió frenando la UE.
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