viernes, 4 de noviembre de 2011

China se suma, aunque con retraso, a la conquista del espacio. Y lo hace con fuerza y rapidez aunque es cierto que ya no vivimos una carrera espacial si que da la impresión, por lo menos a mi, de una cierta rivalidad entre las naciones con un programa espacial relativamente nuevo como es el de China que también quieren tener cabida en el espacio.

China celebró como un "gran avance tecnológico" la maniobra de acoplamiento realizada por la nave "Shenzhou 8" en el espacio, ocho años después de que la emergente potencia asiática enviara por primera vez un viaje tripulado al espacio.

El "Shenzhou 8" se acoplóm con éxito al módulo espacial "Tiangong 1" a 341 kilómetros de altura. Todos los sistemas funcionan bien, anunció el centro de control. Con el éxito de la misión, China se une a Estados Unidos y Rusia como potencias con esas capacidades en el espacio.

Se trata de un importante primer paso de China de camino a la construcción de una estación espacial que debe estar lista en 2020. El acoplamiento de las naves es una condición para todas las actividades posibles en el espacio.

"Sin ello se puede hacer muy poco en la navegación tripulada al espacio", explicó el experto australiano Morris Jones en Pekín. Se trata de un proceso complejo, explicó. "Intente tocar algo ligeramente mientras viaja a 25 veces la velocidad del sonido".

La portavoz del programa espacial chino, Wu Ping, anunció que Pekín creará hasta 2016 un laboratorio espacial con una nave y un módulo "Tiangong". Toda China pudo seguir en vivo a las 1:36 hora local el acoplamiento de la "Nave Mágica" y el "Palacio del Cielo". Es un "momento histórico", señaló la televisión estatal.

Y aunque la maniobra tiene lugar 45 años después de la primera misión de ese tipo de la nave tripulada estadounidense "Gemini 8", se trata de todo un hito para los ambiciosos planes chinos.

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